jueves, 24 de noviembre de 2011

Adieu, cher ami, au revoir.


Puedo morir lentamente, no sería una gran pérdida, ya que a las personas se las aprecia, se les admira más después de muertas. Estúpida verdad la de tener que morir para que todo lo que te esforzaste en hacer en vida cobre sentido... La muerte me da el sentido de la vida, dejarlo todo preparado mientras vivo para destacar con mi muerte, dulce incoherencia... 
Puedo morir también en tan solo un día, de esos que solo tienen un amargo cielo gris, morir entre lágrimas, o tal vez gritar hasta encontrarme con la soledad, que hasta el eco me abandone. Pero también puedo recuperarme, resurgir de mis propias cenizas, algún día lejano o el simple día de mañana. 
Es en estos momentos en los que te das cuentas de que nada importaría, puesto que en un solo segundo el curso de tu vida puede cambiar, nada es lo que parece y mucho menos lo que parecerá, todo cambia y se transforma, esta vida es una ironía, dulce y amarga a la vez ¿tal vez agridulce sea la palabra correcta? No lo creo, no hay palabras que puedan describir lo que ahora siento.  Y ya no importa nada, porque hasta en la más profunda tristeza, mi cara esbozará una leve sonrisa, si yo no puedo ser feliz que los demás lo sean por mi. 
Por mucho que quisiera dejarme caer en ese agujero infinito de mi corazón, sin cuerda, sin arnés en el que nunca más encontraría la salida no me lo permito. Porque soy capaz de morir, pero también sé que soy capaz de vivir.
Y llegaré al final, al día en el que mi cuerpo no aguante más y mi alma tenga que salir de mi ser, no me importa si perezco por el camino. Pero ahora vivo, vivo en la realidad, donde el suelo se encuentra bajo mis pies, mi alma se encuentra perdida y mi cuerpo la busca entre pedazos de cristal formado de sentimientos. 

"Desde mi pequeño infierno bebo un trago a tu salud y me juego tu recuerdo a cara o cruz." - M-Clan.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Les amours d'été ne durent jamais...

  "Mi querido amo, no sientas temor, no te muevas y no hables, nadie podrá vernos, quédate quieto sólo quiero mirarte, tenemos toda la noche y ahora quiero mirarte, tu cuerpo para mí, tu piel, tus labios, cierra los ojos, nadie podrá vernos, estoy aquí justo a tu lado ¿no me sientes?
    Al tocarte por primera vez, te tocaré sólo con mis labios, tú sentirás el calor pero aún no sabrás donde, tal vez sea sobre tus ojos, yo presionaré mis labios sobre tus ojos y tú sentirás su calor, abre los ojos ahora amado mío, mírame...tus ojos fijos en mis pechos, tus brazos elevándome, deslizándome sobre ti, mi débil quejido, tu cuerpo temblando, esto no tiene final ¿no lo sientes?.

   Estarás siempre volviendo atrás la cabeza y yo para siempre me limpiaré las lágrimas, este momento debía pasar, el momento existe y este momento continuará desde ahora y para siempre.
   No volveremos a vernos jamás, lo que habíamos de hacer lo hemos hecho, creeme amor mío, lo hemos hecho para siempre, guarda tu vida lejos de mí y si eso te hace más feliz no dudes ni por un momento en olvidar a esta mujer que te dice sin rastro de arrepentimiento: Adiós..." 

-Carta de despedida de Keira en Seda.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Au revoir.


¡Portazo! Cierras la puerta de una patada con todas tus fuerzas, queriendo dejar el alma en ello, notas como la claridad que entra por la ventana se disipa en cuanto toda con tus pupilas y se vulve grisacia, ya nada es del mismo color, la realidad distorsionada. Notas como una de las "famosas mariposas" ya no están en tu estomago, la sientes en la garganta, atrapada, notas su cosquilleo, pero esta vez no es placentero, esta vez no es amor... Es vacio, una sensación de que te estás ahogando en un mar del cual ni siquiera tu eres consciente, todo se detiene, la mariposa a muerto, pero ahí sigue, atrapada en el reo de muerte. Trás un breve silencio comienzan tus lagrimas a manar, y no paras de llorar, no puedes dejarlo, es como una droga, te está consumiendo por dentro, dejandote inservible... ¡Un momento! la mariposa ha resucitado, he intenta salir, han cesado las lagrimas, notas como la desesperación sube y baja en un vuelo ligero por tu garganta fundiendose con tus pensamientos, no te queda ya oxígeno que respirar, ni lágrimas que llorar. Así es mi ciclo vital.


"He intentado convencerme de que podía vivir sin ti, pero ya ves, no lo consigo..."
-Marc Levy

martes, 8 de noviembre de 2011

Le boulevard des rêves perdus...

Hay días en los que las ganas te fallan las esperanzas se acaban y toda tu fuerza se esfuma en tu exhalación… Días en los que dejarías de luchar, en los que eres incapaz de ver, no por enfermedad, sino por esas lágrimas que no dejan de caer y te ciegan hasta el extremo de no poder ni ver dentro ni fuera de ti. Días en los que te cuesta levantar y seguir, días en los que el camino está confuso, cortado, en esos momentos en los que solo puedes reptar como una serpiente hasta esa caída infinita donde permanecerías eternamente... 
Días donde tu mente también te engaña … y en los que vives sin saber muy bien por qué, ya que por tu sueño has dado tu vida. En este momento te preguntas si realmente estás en el buen camino o si todas estas caídas son por alguna cuestión en especial.
 Tal vez lo que pasa es que no merece la pena sufrir por vivir puesto que todos vamos a acabar igual, recogidos en la misma caja cuando se acabe esta partida a la que juegan con nosotros como pequeñas y delicadas piezas, que cuando se rompen quedan relegadas a un segundo plano. 
Ahora que esta pieza se ha roto, por querer conseguir su meta, seguir el que creía su camino la tocará seguir sola, porque no la queda otra solución. Creo que cada vez que intento caminar los pedazos de mi propio juego junto con los míos propios me hieren los pies, haciéndome caer, así nunca podré avanzar me temo... 
Intento seguir soñando, incluso me recompongo pero el daño sigue interno y me impide soñar con normalidad...
Creo que de todo esto es de lo que estoy cansada, de arriesgarme a jugar la partida y siempre perder, quedar rota en la jugada final, en la que creí ganar la partida. Esta pequeña pieza ha luchado tanto que tiene sus heridas y cicatrices como seña de identidad, creo que no sabría decirte las batallas que hay perdidas, tan solo recuerdo el dolor posterior de levantarse y pisar todos esos gritos y lágrimas convertidos en cristal que taladran mi alma cada vez que intentaba andar y me hacían caer...

"¿Por qué a pesar del paso del tiempo te sigo queriendo tanto?.
La vida es un sueño y por un sueño doy la vida
y mientras muero poco a poco voy curando mis heridas,
es una ironia curarse para morir,
pero moriria por volver una vez a sonreír."
-Blaze.